A Salto de Rana

Desiertos Irán - Destacada

Desiertos de Irán

No me gusta el desierto- me dijo una de mis amigas antes de encontrarnos en Irán. El desierto es seco y caluroso, árido y desolado. Marrón. Irán ofrece una increíble variedad de paisajes, pero hacer un viaje por el país evitando el desierto parecía complicado.

Y yo, por otro lado, adoro el desierto. Los verdes prados y los hermosos bosques de hayas me abruman con la belleza perfecta de su armonía y sus exquisitos aromas florales. Me resulta más cercana la agonía del desierto, ese lamento de la tierra yerma y dolorida que, abrasada por el sol, clama por unas gotas de agua. Me conmueven las vidas que desfallecen en las ardientes llanuras abatidas por un sol implacable que no perdona la debilidad de la sed.

Lo siento amiga, nos acercamos al desierto…

En Irán no hay un solo desierto, son infinidad de desiertos que configuran diversos paisajes, todos ellos espectaculares y desasosegantes. Desiertos áridos que alcanzan las temperaturas más altas del planeta, desiertos costeros de clima suave en el Golfo Pérsico, desiertos de colores imposibles, desiertos fríos junto a los montes Zagros. Desiertos de Irán.

Tanto si el desierto es tu debilidad o no, Irán no decepciona. Y si no, pregúntenselo a mi amiga, a la que no le gustaban los desiertos, la que ahora solo piensa en volver a Irán.


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