A Salto de Rana

Golfo Pérsico- Hormuz, Qeshm

Hormuz, Qeshm y Hengam, Magnetismo Pérsico de Irán

Isla Qeshm- hoy cumplo 40

Siento el mareo del movimiento, miro por la ventanilla y no sé si es mi barco el que está zarpando o el de al lado. Ojalá sea el otro, me digo. Una semana por las islas de la Provincia de Hormozgán (Hormuz, Qeshm y Hengam) no ha sido suficiente para calmar mi sed de sol y playa. En ninguno de mis viajes hace demasiado calor o sobran días de mar, y mucho menos en un viaje por Irán en diciembre.

Cuando llegué a Hormuz, ya estaba locamente enamorada de esta naturaleza iraní que no es verde sino marrón y ocre, de estas infinitas llanuras de arena y piedras. Desiertos muertos, mudos, de una belleza pura, anterior a la vida y a la humanidad.

Después vino la magia del contraste entre el desierto y el agua, entre las rocas y el mar, entre el decoro continental y el descaro isleño. Una semana con el pañuelo al viento, montando en bicicleta y rompiendo las reglas.

Así que, sin pensarlo más, me bajo del barco que me tiene que devolver a tierra firme. Hoy cumplo 40 años. Me quedo en Qeshm y vuelvo a Hengam a celebrarlo. Hoy necesito ser libre, quitarme el velo y bucear entre peces de colores. Y, por la noche, gritar en trance frente a una hoguera para olvidar el tiempo que todavía me queda por inventar nuevas formas de estar a gusto en este mundo.

Bandar Abbas- 1 semana antes

En Bandar Abbas en seguida comprendimos que las reglas ya eran más laxas que en el Irán continental. Y la ciudad un poco más caótica también. Terrazas y restaurantes en las calles, bazares al aire libre y música. Música de esa en que la gente emite grititos y aplaude, y los movimientos del cuerpo llevan a que el hiyab se vaya deslizando hasta el cogote. En Sadayan Boulevard probamos el mejor kebab de Irán y escuchamos la voz de un cantante tradicional en el restaurante indio Taj Majal que nos tuvo conmovidos durante semanas (ver información práctica).

Puesta de sol en Bandar Abbas
Bandar Abbas

Llegaba el fin de semana y todos iban a Hormuz. Nos arrollaron con su alegría y entramos en un barco nocturno entre tiendas, guitarras y testosterona y sin espacio para todos. Tenía entendido que Hormuz era una pequeña isla, me pregunté donde se metería toda aquella gente cuando llegáramos.

Hormuz

6.000 habitantes permanentes y, algunos fines de semana reciben hasta 10.000 visitantes. Y, claro, esto no resulta gratis. Montañas de desechos se acumulan en cada rincón de la isla, y las moscas chapotean felices en el festival de mierda.

Pero, a pesar de la podredumbre, la isla es bella y llena de contrastes. Árida y colorida, fría e impasible como una roca, pero de temperaturas extremadamente calurosas, donde la población convive con la tradición de su peculiar cultura y la avalancha de turistas modernos de Teherán.

The Silence Valley, the Crystal Cave, the Rainbow Valley, the Valley of the Statues, the Read Beach son tan solo algunos de los nombres de lugares alrededor de la isla que los turistas le han dado a diversas formaciones rocosas y minerales. Pero la realidad es que cada piedra es diferente, con una fisionomía y un carácter propios, configurando escenarios de fantasía donde perder la noción de realidad.

Colores de Hormuz
Hormuz mar
Montañas de colores en Hormuz

En la isla es posible adentrarse en los desiertos caminando, recorrerla en bici, acampar en la playa, dormir en casa de los locales y hasta perder el velo o medio desnudarse en una de sus playas desiertas. El último reducto de libertad junto en un estrecho famoso en las noticias por ser el paso más importante para la producción petrolera mundial. El canal de los buques fantasma, que desaparecen durante semanas (dejan de emitir señales de GPS) para cargar el petróleo sancionado de Irán.

Qeshm

A Qeshm se llega desde Bandar Abbas y desde el mismo Hormuz en barco con algo menos de frecuencia.

La llegada a Qeshm fue trágica, mi teléfono dejó de funcionar sin previo aviso. Habíamos comprado una tarjeta iraní con datos y saldo para 3 meses, pero las autoridades bloquearon mi teléfono un mes después por no estar registrado en el país. De nada sirvieron nuestras visitas a las diversas tiendas de Irancel de la ciudad e incluso a la oficina de registros.

Yo que, hasta este viaje, sólo contaba con un nokia 1208 con linterna, ahora me parecía que lo que nos estaba ocurriendo era una auténtica catástrofe. Nos propusimos solucionar el problema como fuera y comenzamos con nuestro periplo de deliciosos tés e interesantes conversaciones con los inspectores de aduanas. La idea era que desbloquearan un código del registro central alegando que mi teléfono no era importado. Perdimos dos días de promesas huecas en la ciudad, o ganamos algo más de experiencia en el país, según se mire.

En el centro urbano de Qeshm se pueden hacer algunas otras cosas. Cambiar dinero en el centro comercial, comprar una camiseta en el centro comercial o comprar un teléfono en el centro comercial (opción que hubiera sido probablemente la más sensata y la menos divertida).

Aunque también es posible bucear en los alrededores de la isla de Larak, o batir palmas nocturnas al son del folclore popular en el agradable restaurante al aire libre Shabhaye Talai. Su dueño es un embaucador excelente, muy amable para proporcionar información, pero peligroso a la hora de cobrar, cuidado con el precio de los platos y de las habitaciones.

Las formaciones rocosas de Qeshm son menos coloridas que las de Hormuz, pero no por ello menos fascinantes. Playas, pueblos remotos, cañones imposibles, silencio y sombras.

En la isla se puede visitar el bosque de manglares, los pueblos de Laft y Basaidu, la zona de construcción de barcos, cerca de Guram, y dormir en casas de huéspedes o, incluso, acampar (ver información práctica).

Queshm Geopark

Qeshm forma parte desde 2017 de la red asia-pacífico de geoparques, en la cual, se comparten las mejores prácticas relacionadas con la conservación del patrimonio geológico y su integración a las estrategias de desarrollo sostenible.

Los enclaves más famosos para visitar son el Stars Valley, el Chahkoon Canyon, las cuevas de sal en el Complejo Namakdan, el Tandis ha Valley y el Shour Valley. Algunos de los lugares más remotos están protegidos o son de difícil acceso, por lo que intentamos contactar con guías locales o alquilar nuestro propio vehículo. Después de varios intentos, desistimos y nos lanzamos a la aventura en coche alquilado y haciendo autostop.

Stars Valley Qeshm
Chahkooh Canyon
Tandis Valley

Isla de Hengam

Como ocurre muy a menudo en los viajes, un encuentro nocturno con un viajero independiente nos facilitó nuestra mejor experiencia en el Golfo Pérsico. Una experiencia doble en la Isla de Hengam.

A la isla se accede desde el puerto de Shib Deraz, al lado de la playa donde se encuentra el área de reproducción de tortugas (entre abril y junio). Hay barcos locales que llegan directo, pero nosotros nos subimos a un barco lleno de turistas que se entretiene cerca de la isla a atisbar delfines.

Aunque habíamos dormido en la pequeña localidad de Shib Deraz, nos levantamos tarde, cuando se supone que los delfines ya se han ido a su casita de altamar. En todo caso, debe haber tantos, que los vimos. No uno ni dos, sino decenas de delfines saltando alrededor de nuestra barquita. Y, luego, por poco nos llevan de vuelta al puerto! El capitán del barco no quería dejarnos salir en el muelle de Hengam, pero lo logramos y por fin nos encontramos con Danny y sus amigos, la mejor experiencia de Irán, de largo.

Danny es un un tipo increíble, educado, atento, divertido… Y tuvimos la suerte de encontrarnos allí también a su primo Ardavan y a Mona, amigos de aquellos que, aunque no te los vuelvas a encontrar por el camino, formarán ya siempre parte de las memorias del viaje de la vida.

Danny tiene un centro de freediving en la isla y una guesthouse muy acogedora en la que el tiempo se detiene y te regala esos momentos inolvidables de quietud del horizonte, de mar vivo, de sol hiriente que quiere traspasar las nubes del amanecer.

No es necesario hacer freediving para disfrutar de la inmensidad del mar en su compañía, de esos rincones de libertad que la isla ofrece. Nos quedamos un día con nuestros nuevos amigos y salimos de allí contentos pero tristes por la despedida.

Playa de Hengam

Isla de Hengam II- Resaca de los 40

Así que cuando ya nos disponíamos a zarpar de Queshm, decidimos volver a Hengam a celebrar mi 40 cumpleaños, a bañarnos en la calidez nocturna de la hoguera frente al mar.

La edad son las cadenas del tiempo de las que sólo es posible liberarse un instante a través del efímero placer de la autenticidad, experiencias en las que la lucidez te roba el tiempo para pensarla. Ese segundo fue Hengam para mí.

No sé que me depara el destino ahora que ya he transitado la mitad del camino, pero por muy lejos que me encuentre, seguiré unida a Hengam, al Indio, a Danny, a Ardavan y a Mona, por todo lo que significó para mí aquel viaje al fin de la noche.


Información práctica

Cómo llegar

Barco

La forma más sencilla de llegar a Queshm y a Hormuz es a través de los ferries que salen de Bandar Abbas. Ambas islas están también comunicadas con un servicio de barco.

Existen también ferries que llegan desde Bandar e Pol y Bandar e Laft a la isla de Queshm.

Avión

A Qeshm, al igual que a la isla de Kish, se puede llegar sin visado directamente en uno de los vuelos internacionales desde Dubai. No se necesita visado iraní si la estancia en las islas es menor a 15 días.

Es posible también llegar en avión desde otras ciudades iraníes.

Transporte interno

En las islas se pueden alquilar tours privados o hacer autostop. Nosotros intentamos alquilar un coche (en una compañía local) o una moto en la isla de Qeshm, pero finalmente no fue posible y escuchamos algunas historias desalentadoras de accidentes de moto sin seguro.

Si se viaja en coche por Irán, a la isla de Qeshm es posible acceder desde cualquiera de los puertos nombrados en ferry.

Alojamientos y restaurantes

Bandar Abbas

Los hoteles económicos como el Apadana o el Naaz 2 están bien situados cerca del puerto y del bazar. No es necesario reservar con antelación y, si no llevas mucho equipaje, es posible visitar varios frente al mar como el Maryam Apartment. Muchos de ellos son apartamentos con cocina, y nos es fácil encontrarlos en las búsquedas usuales de Internet.

En todo caso, no vale la pena alejarse mucho del Salayan Boulevard para cenar. Para el que viene de otras ciudades de Irán, esta calle ruidosa y animada es un bálsamo para los sentidos. Marisco, increíbles kebabs o comida india en el Taj Mahal (recomendable restaurante indio con uno de ellos mejores cantantes que yo haya escuchado nunca).

Se puede fumar shisha en algunos lugares, como el Taj Mahal , e incluso en barecillos escondidos en la última planta de los centros comerciales.

Hormuz

Mucha gente elige quedarse en casas privadas para dormir. Es cuestión de preguntar a la llegada, así que si no se ha encontrado lugar para dormir antes de llegar, que este no sea un impedimento.

Nosotros nos quedamos en el Saboora Hostel, un poco más caro de lo habitual, pero bastante agradable.

Las noches en el Seleydon Farm and Organic Cafe, comiendo marisco y fumando shisha fueron también muy especiales.

Qeshm

Hay un montón de hoteles en Queshm, muchos de ellos de precios desorbitantes. Cuanto más lejos de los centros comerciales, más baratos. Las opciones más económicas son el Diplomat o el Park Hotel. Cerca del puerto, de camino al Diplomat, hay algunos hotel iraníes con habitaciones impecables, casi de lujo, y muy bien de precio, como el Hotel Arka o el Alvand.

El restaurante Shabhaye Talai es un lugar muy agradable para escuchar música por las noches. El dueño, muy viajado, ofrece habitaciones básicas por 10 dólares por persona. Decididamente, ha pasado demasiado tiempo fuera de su país. Con él también se pueden hacer tours por la isla a la medida.

Atención: en nuestro periplo por las diversas tiendas de Irancel, fuimos un día a dar con un café en la calle recomendado por gente local donde nos cominos un exquisito dizy (cocido de garbanzos y cordero): Javed Cafe.

Alrededor de la isla es posible acampar o quedarse en casas familiares:

Assad Homestay- Sarrig Village- +98 9362477331
Sharifi Homestay- Haft Rango- +98 9384581139
Fattahi Homestay- Shib Deraz- +98 9370120112
Medali Homestay- Guran- +98 9162622480
Amini Homestay- Tabl- +98 9177677601

Aunque, por supuesto, mi recomendación es quedarse a dormir en la isla de Hengam, en la guesthouse de Danny: +98 9124108637.

Para otros consejos prácticos sobre Irán, échale un vistazo a nuestra página de Irán.


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