Paseo por el Volga

Persiguiendo al Volga: De Samara a Astracán

Amanecimos en el río Volga, en el barco entre Shiryaevo y Samara. Y, sin darnos cuenta, ya estábamos en el tren de nuevo, atravesando la estepa esta vez por tierra. Íbamos persiguiendo como locos al Volga, dejándonos llevar hacia el sur, todavía creyendo escuchar el murmullo de sus aguas turquesas.

Me despertó el sonido de mortero. Pum… pum… pum… agaché la cabeza para esquivar los disparos y el roce de la sábana me despertó cuando el tren ya hacía su entrada en la estación de Volgogrado.

Volgogrado

Y la Madre Rusia apareció imponente alzando la espada de la Victoria en la gran guerra que posiblemente haya marcado el panorama geopolítico actual.

Volga, Volgogrado
Complejo Monumental Mamayev Kurgan (Volgogrado)

Las bombas todavía retumbaban en mi cabeza. Era imposible escapar. La batalla de Stalingrado está viva en cada rincón de la ciudad. El Museo Panorama recrea cada escena, cada anécdota. Tanques y cañones adornan las plazas reconstruidas tras la matanza. La casa de Pavlov permanece como único testigo de la crueldad humana. Dos millones de almas sacrificadas por la patria. La sangre de los pueblos fluyendo por la principal arterial fluvial de Rusia.

Volga: Volgogrado

Delta del Volga

El tren seguía rodando hacia el Mar Caspio, atravesando un último tramo de estepa y deteniéndose en la entrada del mayor delta de Europa. Vestigios de guerra y muerte se acumulan formando islas en este vasto estuario donde habitan innumerables aves ajenas a la sinrazón humana.

Cisnes en el Delta

En las maltratadas aguas del delta, los esquivos esturiones tratan de zafarse de la desmedida voracidad humana, y por fin florecen en septiembre suntuosos lotos de optimismo.

Delta del Volga

Garbeo por Astracán

Astracán me pareció agradable. Bebimos vodka y vimos música en directo. Y hasta probamos caviar del bueno, nos sentamos en un parque y rebañamos un tarrito de 10g intentando retener este momento único en nuestra memoria.

Fue en esta ciudad que conocimos a los únicos extranjeros de nuestro periplo por Rusia. Amistosamente, les ofrecimos venirse con nosotros para dar una vuelta por el delta del Volga. En agradecimiento, nos llevaron a beber cerveza a una tienda especializada de un barrio perdido de la ciudad. Probamos todos los tipos hasta salir de allí alegremente destruidos. En cada ciudad rusa por la que pasaban, buscaban en google una tienda de estas características, y en vez de visitar catedrales, se agarraban una trompa de escándalo. Grandes genios viajeros

Ruta por el Volga

Y aquí, en el Mar Caspio, desembocó nuestro fluir por el Volga, como nuestras vidas que van a dar a la mar, las de los ricos, las de los pobres, las de los jóvenes patriotas y las de los cobardes viejos y sabios. Nos despedimos del Volga, de sus fábricas e industrias hidroeléctricas, de las majestuosas iglesias que salpican su curso para, al día siguiente, a tan solo 5 horas de autobús, adentrarnos en un escenario totalmente diferente. La increíble ciudad budista de Elistá.

Échale un vistazo a nuestra entrada sobre Rusia para saber más acerca de visados, alojamientos, itinerario, transporte, etc.

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